Para no olvidarlo copo a copo, como nieve de primavera bajo el sol

La pirámide

lapiramide.jpgHace ya tiempo que me leí La pirámide, de Henning Mankell y no comenté nada sobre ella.

Esta novela de la colección Wallander, tal como esperaba al acabar de leerme Cortafuegos, me dejó con un buen sabor de boca. Realmente es una buena manera de terminar la colección, que ya había caído en la rutina y que poco nos aportaba sobre el personaje de Kurt Wallander en cada nueva entrega.

En La pirámide, Mankell recoge cinco historias breves, ocurridas en el pasado de Kurt Wallander, justo antes del punto en que lo leímos por vez primera en la novela que inició la serie, Asesinos sin rostro.

Este punto de partida pasado, nos permite saber de donde viene el personaje y enterarnos de los detalles personales que Wallander arrastrará durante todas las novelas. Creo que era una novela de obligada escritura para Mankell, que seguramente se habrá visto acosado por los miles de fans del Inspector, ávidos de saber sobre la vida y milagros del personaje.

Los casos también me han parecido más interesantes. Quizás la brevedad con la que ha tenido que contarlos para no hacer una novela demasiado extensa, le ha servido para no andarse por las ramas, aunque claro, después de ocho novelas un cambio tan brusco como el de llevarnos al pasado de Wallander, es lógico que nos atrape más.

En resumen, novela obligada para los fervientes seguidores de Wallander y de Mankell, claro. Si te gusta el personaje del Inspector, pero no te has leído todas sus novelas, ésta seguro que te gustará.