30/3/2006
He ganado un móvil
Hace 3 dÃas me llamaron de Vodafone. Me informaban que por haber enviado un mensaje QTAL o una multillamada desde no se qué dÃa de noviembre a no se qué dÃa de qué otro mes, me habÃa tocado uno de los 20 móviles Nokia 6230 que sorteaban en toda España.
El número desde el que hacÃan la llamada era de Madrid, y ya no lo tengo en el móvil. El que habló conmigo era un chico joven y no me dijo nada de “Felicidades!!!! Ha sido usted el ganador de…”, al contrario, me lo dijo como algo tÃmido y tuve que pedirle que me lo explicara dos veces. TenÃan mi dirección de casa, pero les pedà que me lo enviaran al trabajo.
Hoy lo he recibido. En el paquete tampoco iba ninguna carta felicitándome. Era un paquete de Vodafone, todo correcto, pero sin carta y sin nota de felicitación. Solo un paquete con el móvil.
Desde el momento que me llamaron lo primero que hice fue ver cuál era el premio (ver si era muy caro lo que me habÃa tocado), y después conectarme a la página de Vodafone y a la de Qtal para ver si estaba esta promo por algún sitio. Nada de nada. No hay noticias.
Hoy he recibido el móvil y hace un rato, desde casa, he llamado al 123 preguntándoles por este concurso…no tenÃan ni idea. Me han dado el número de márketing para ver si ellos sabÃan algo de esta promo…nada. El chico del 123 se ha equivocado y me ha pasado con portabilidad y allà no tenÃan ni idea de lo que les estaba hablando. Asà que esta vez una chica me ha dado DE NUEVO el número de márketing de Vodafone.
He llamado, le he explicado lo ocurrido, y me ha dicho que ese no era el departamento, que allà no sabÃan nada. Yo le he dicho que he llamado al departamento que me han dicho, al de márketing, y en esta ocasión un chico me ha contestado: “es que aquà no hay departamento de márqueting propiamente dicho”…
Ya no he llamado más. Tengo un flamante Nokia 6230 gratis, eso es lo que cuenta. Quizás este artÃculo sirva para demostrar que efectivamente, los concursos y las promociones que organizan muchas empresas, son REALES.
Por cierto, no está nada mal el cacharro.