12/11/2004
Abu Ammar (Padre Constructor)
Hacia las 3′30 de la madrugada de ayer, con nocturnidad y alevosÃa, se comunicó el agónico final de Yasser Arafat. Oficialmente, el Presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasir Arafat, ha muerto el dÃa 11 de noviembre a las 3′26 minutos de la madrugada, debido a una “”grave enfermedad en la sangre”" que no ha sido desvelada. Si en vida Arafat ya era el sÃmbolo para el pueblo árabe y palestino, su muerte lo convertirá en héroe, mito y mártir.
Muhammad “”Abd ar-Raouf”" Arafat al-Qudwa al-Husseini, más conocido como Yasir Arafat, ganador del Nobel de la Paz y del Premio PrÃncipe de Asturias a la Cooperación Internacional en 1994, muere a la edad de 75 años, enfermo y en el exilio, sin ver cumplido su sueño de la creación de un Estado Palestino independiente.
No se puede decir que Arafat haya sido un santo, como todos es un personaje con claros y oscuros. Y como siempre lo mejor es estudiar su biografÃa y la de su gran enemigo Ariel Sharon (desde que en 1982 siendo Ministro de defensa, dirigiera como general la invasión del LÃbano), para poder sacar conclusiones y valorarlo en su justa medida.
El Primer Ministro Israelà Ariel Sharon, que mantenÃa a Arafat en el ostracismo desde hacÃa tiempo, se ha quedado sin excusa para no tratar el conflicto. Con Arafat muerto, tendrá que verse la posición que tomará a partir de ahora el gobierno IsraelÃ. Ya no podrá alegar la falta de interlocutor, y tendrá que enfrentarse de una vez por todas a la realidad y cumplir las resoluciones de la ONU.
Para entender un poco mejor el conflicto árabe-israelÃ, te recomiendo que te leas el excelente libro PALESTINA: Ocupación y resistencia, que el barcelonés de origen palestino Salah Jamal escribió en el 2002. Y para tener también otro punto de vista sobre el conflicto, el libro Israel, Palestina: Verdades sobre un conflicto, del egipcio de orgien judÃo Alain Gresh.
Los rumores sobre su muerte durante toda esta semana no me extrañan nada. Cómo no se iba a pensar dos veces eso de morir si viendo las declaraciones de Sharon, parece que nunca la expresión “”no tener donde caerse muerto”" será tan aplicable como en este caso.