29/9/2004
Alarma en el expreso
El viernes pasado, ya de madrugada, vimos Alarma en el expreso, una excelente pelÃcula de Alfred Hitchcock con Margaret Lockwood y Michael Redgrave.
Rodada en 1938, esta es la penúltima pelÃcula británica de Hitchcock. A la vista del enorme éxito de público y crÃtica, los estudios de Hollywood no tardaron en llamar a la puerta de este rechoncho británico para ofrecerle trabajo. Después de rodar Posada Jamaica en 1939, Hitchcock se instaló en Los ángeles, iniciando con Rebeca su carrera americana.
En Alarma en el expreso, una colección de los más variopintos personajes se darán cita en un pequeño hotel de un pueblo centroeuropeo indeterminado, obligados por el mal tiempo a retrasar su viaje en el Ferrocarril Transcontinental. En este hotel la señorita Iris Henderson conocerá a Miss Froy, una vieja institutriz inglesa que regresa a su querida Inglaterra después de seis años sirviendo en ese remoto paÃs.
A la mañana siguiente, y por fin en el tren, Miss Froy desaparece misteriosamente sin dejar rastro. Pero lo más extraño es que nadie parece recordarla y es más, todo el mundo afirma que la señora Froy no existe, y que es una ilusión de la cada vez más preocupada señorita Henderson. Con la ayuda de un músico experto en música folclórica, la señorita Henderson intentará resolver el misterio.
En esta pelÃcula Hitchcock ya deja ver claramente cuales son la caracterÃsticas de su cine, que mantendrÃa ya durante su larga carrera. El humor, el suspense y el buen hacer de principio a fin, convierten en imprescindible una pelÃcula que fue un rotundo éxito en su época.
Tanto el hotel como el ferrocarril, los dos escenarios pequeños y cerrados, permiten un mar de situaciones cómicas entre todos los pasajeros y huéspedes. Pasajeros que por otra parte no son nada corrientes y que ayudan a convertir una tÃpica pelÃcula de intriga en una pelÃcula excelente.
Y es que a nadie más que a Hitchcock se le podrÃan ocurrir unos personajes como esa pareja de amigos que no hace otra cosa que hablar de cricket, o el ilusionista italiano, o el marido infiel con la amante, o la baronesa y el doctor.
Una pelÃcula que pese a los años que tiene sigue atrapando con la historia, los personajes y el humor tan caracterÃstico de Hitchcock. Te divertirás.