Para no olvidarlo copo a copo, como nieve de primavera bajo el sol

Taxis de Barcelona

Taxis de Barcelona

Hay códigos de colores, símbolos y señales que son reconocidos internacionalmente, y que no necesitan de una descripción adjunta para saber lo que significan. Un ejemplo de ello es el binomio de colores ROJO/VERDE.

Normalmente está establecido que el color ROJO significa ocupado/parar/.. y el VERDE quiere decir libre/pasar/.. Esto en general se cumple siempre, pero en Barcelona hay un caso en el que no se cumple: en los taxis.

Los taxis de Barcelona, además de tener la luz verde en el techo que indica que está libres cuando está encendida, llevan un cartel de LIBRE/OCUPADO en la parte delantera del coche, al alcance del taxista para poder girarlo cuando toque. Pues bien, lo de LIBRE/OCUPADO está muy bien aplicado, pero NO así el color, ya que el LIBRE está en ROJO y el OCUPADO en VERDE.

La verdad es que no tiene ningún sentido y intentando buscarle una explicación se lo pregunté a un taxista. Éste me dijo que la verdad él tampoco tenía ni idea, que seguramente sería un error del que los pidió a la fábrica, o que simplemente le gustaban así o que quizás era daltónico.

No me ayudó mucho este comentario para intentar buscarle un por qué al asunto, pero el taxista me hizo notar que si me fijaba en los taxis con el cartel en catalán, éstos tenían el código de colores correcto, es decir VERDE=LIBRE(LLIURE) y ROJO=OCUPADO(OCUPAT), como tiene que ser.

Así que lo más seguro es que lo de los carteles en castellano sea un error, si después lo corrigieron en los carteles catalanes, que supongo yo serán más modernos.

Por otra parte, no es que sea muy molesto este pequeño detalle, pero más de una vez he dejado pasar o he llamado levantando la mano a más de un taxi equivocadamente, por fijarme en el color del cartel interior.

Si alguien sasbe que esto pasa en alguna otra ciudad, podría ponerlo en los comentarios. Si esto pasara en más sitios, digo yo que no podría ser un error, y que tendría que haber una explicación. En fin, que ya diréis.