Para no olvidarlo copo a copo, como nieve de primavera bajo el sol

Cerdos de Cercanías (RENFE)

Cerdos de Cercanías (RENFE)

Hoy he cogido el tren en Sants a las 18:42h para volver a casa después de todo un día de trabajo. Como siempre, uno ya cuenta con que RENFE le agregue al tiempo que dura el viaje, 37 minutos justos según ellos, otros 15 minutos de tiempo añadido (como en el fútbol: por los cambios, las faltas…). Pero hoy ya ha sido demasiado.

He llegado a mi estación, Vilassar de Mar, a las 20.00h, lo que significa un retardo de más o menos 50 minutos, no es de los peores, en ocasiones ha habido más. Hoy el tren se ha quedado parado unos 20 minutos entre las estaciones de Sant Adrià y Badalona, o entre Badalona y Montgat, no lo recuerdo muy bien. Durante todo este tiempo NADIE, y digo NADIE refiriéndome exclusivamente al conductor, se ha dignado a avisar de lo que ocurría.

Pasados los 20 minutos, el tren se ha puesto en marcha y hemos conseguido llegar hasta Masnou sin mayores dificultades, lo que empieza a ser todo un logro para RENFE. En Masnou, el tren ha parado en una vía que no era la suya, y ha estado parado otros 15 minutos más sin que NADIE (de nuevo el mismo), se dignara a comunicar nada a los pasajeros.

Bueno, Don Nadie no ha dicho nada hasta que ya no me he podido aguantar y desde el final del último vagón, que es donde me encontraba, he cruzado todo el tren hasta llegar a la puerta del señor Nadie, dos vagones más adelante, esquivando en el segundo vagón a una mujer mayor que me preguntaba «que si era de RENFE» y que «qué es lo que estaba pasando???».

Al llegar a su puerta, he llamado con fuerza, y al estar abierta y el conductor a punto de salir, casi le he plantado un portazo como Dios manda mientras le preguntaba si «Se podía saber lo que estaba pasando??!!??». Como me ha visto algo mosqueado me ha respondido como aquél que intenta acallar a los que se le sublevan con una respuesta que no admite queja ni discusión, que «una chica de ese vagón había tenido un ataque».

Es entonces cuando le he pedido que anunciara por los altavoces lo que ocurría, y su respuesta ha sido algo así como «Ah! Claro! Que en los otros vagones no se oye.» y se ha girado a avisar por los altavoces que «el tren estaba estacionado esperando a una ambulancia», mientras yo ya volvía a mi sitio al final del último vagón.

Lo que más me jode de RENFE, no son los retardos (que me joden), ni el tener que ir de pie (que también me jode), ni apretujados (que me jode aún más), sino que no se nos avise a los pasajeros a que se deben esas paradas que realizan casi a diario y sin explicación todos los trenes de Cercanías. Si hay que parar a esperar una ambulancia se para, pero que lo avisen coño! No se puede llevar a la gente como mercancía, sin comunicar nada, como bultos a los que se lleva de un lugar a otro.

No hay derecho a que nos traten como cerdos a los que el conductor transporta hasta el matadero, parándose las veces que quiera para fumar o ir a echar una meada, sin tener que dar explicaciones a nadie: Solo él y sus cerdos, el amo del mundo.

Lo que ha ocurrido hoy no es lo más grave que suele pasar en RENFE, pero todo tiene un límite. Me trago sus 2 o 3 vagas al año para pedir no se qué (por que nunca se sabe que piden), me trago también algun retraso de 5/10 minutos cada cierto tiempo, pero no me trago que vayamos apretujados como animales, y mucho menos que nos traten como animales a los que no hay que dar explicación de lo que ocurre.

BASTA YA! Alguien no está haciendo bien su trabajo y no miro a nadie señor Juan Javier Pérez Sanz y compañía. Y encima tienen la cara de poner en su web lo de «Comunícate con nosotros«. Eso es lo que tenemos que hacer, comunicarnos todos con ellos a la dirección clientebarcelona@renfe.es, y decirles que estamos hasta las narices de su mal hacer y desvergüenza.

He dicho!

Ah! Eso sí, el tiempo que pierdas en los viajes de RENFE, lo puedes dedicar a participar en su concurso de Haikus a 0,30€ el mensaje, que seguro que te da para hacer unos cuantos.

Por cierto, espero que lo de la chica no haya sido nada grave.