Para no olvidarlo copo a copo, como nieve de primavera bajo el sol

Violencia

Violencia

Ayer en Oviedo una mujer de 34 años mató a su marido, 2 años mayor que ella, y tras llamar a la policía para confesar el asesinato se suicidó despeñándose con el coche por el Cabo Peñas.

No he visto la noticia en televisión, solo la escuché ayer en la radio y hoy la leo en el periódico, y en los dos casos me sorprende que en esta ocasión no se le llame violencia de género. No entiendo por qué la violencia de género es eso, de género, solo cuando el que muere es la mujer y no el hombre.

Eso me he llevado a mirar la «Ley orgánica de medidas de protección integral contra la violencia de género«(PDF) que se aprobó en el Congreso en diciembre del año pasado, y me he fijado en el Artículo 1.1 de esta ley, que dice así:

OBJETO DE LA LEY. «La presente Ley tiene por objeto actuar contra la
violencia que, como manifestación de la discriminación,
la situación de desigualdad y las relaciones de poder de
los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por
parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de
quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones
similares de afectividad, aun sin convivencia.».

Está claro que el número de mujeres agresoras es mucho menor al de hombres, concretamente en el año 2004 se enjuició a 3.152 mujeres por violencia doméstica frente a 35.687 condenas a hombres, pero no creo que por ser pocos casos haya que despreciarlos. Y lo que me parece al leer el Artículo 1.1 de esa ley es que no se les va a tener en cuenta. Según el Ministerio del Interior, en el año 2003 fueron 66 mujeres y 13 hombres los que murieron a manos de sus parejas o compañeros/as, lo que significa que un 16,5 % de las víctimas de la violencia de género serían hombres y eso, no es nada despreciable.

Por cierto, el Cabo Peñas es el segundo lugar más visitado de Asturias después del santuario de Covadonga, y si tenemos en cuenta que este es el tercer suicidio en pocos años, también es uno de los lugares preferidos para suicidarse de la zona.