Para no olvidarlo copo a copo, como nieve de primavera bajo el sol

Monegasco

Monegasco

He conectado la televisión un momento y haciendo zapping he visto que en casi todas las cadenas estaban pasando las imágenes del funeral de Rainiero III de Mónaco, y me ha soprendido como casi todos los periodistas o colaboradores que hablaban durante la retransmisión repetían sin cesar esa palabra: Monegasco.

Que si Monegascos por aquí, que si Monegascos por allá, que si un público muy Monegasco,… La verdad es que es un gentilicio que queda bien decirlo, tiene mucho glamour y le da al que la dice un aire muy culto. No sería lo mismo por ejemplo, si el funeral fuera el del alcalde de Motril (una persona a la que no le deseo nada malo y de la que espero que se celebre su funeral dentro de muchos años), y es que no me imagino a los periodistas repitiendo una y otra vez que si los Motrileños esto, que si los Motrileños lo de más allá, o incluso algo como «es un público muy Motrileño», que así a botepronto habría hasta quien se lo podría tomar mal.

Los que no tenemos la suerte de vivir en pueblos o ciudades que generen un gentilicio tan glamouroso como Monegasco, nos tendremos que aguantar. Y lo dice uno que es de un pueblo que se llama Cabrera, y el gentilicio fácil sale casi sin pensar.

Por cierto, hablando del funeral, es curioso el titular de «El semanal Digital«, que dice así: «Alberto II preside con serenidad la comitiva fúnebre de Rainiero«. No se si lo que se quería decir en realidad es que «Su serenísima Alberto II preside la comitiva fúnebre de Rainiero«, o es que realmente Alberto II estaba sereno en un momento tan triste para él y su familia. Aunque puede ser que realmente su serenísima estuviera sereno, con lo que el titular definitivo tendría que ser: «Su serenísima Alberto II preside con serenidad la comitiva fúnebre de Rainiero«.