Para no olvidarlo copo a copo, como nieve de primavera bajo el sol

Habemus airbus!

Habemus airbus!

Dos pisos de altura, 80 metros de largo, capacidad para 800 personas, más de 420.000 kilos de peso, 4 motores Rolls Royce de la serie Trent 900 (que en el momento del despegue liberaron una potencia equivalente a la de más de 3.500 coches ) … y todo eso volando a 900 km/h y a 3.000 metros de altura.

Ayer a las 10:30 de la mañana despegaba el Airbus 380, el avión comercial más grande del mundo, que durante 3 horas y 54 minutos recorrió el cielo desde la ciudad de Toulouse dirección Suroeste, para adentrarse en el atlántico, y volver de nuevo a Toulose por Las Landas.

El piloto Jacques Rosay dijo que pilotarlo es «como conducir una bicicleta«, y que todo funcionaba de maravilla. Hasta conectaron el piloto automático (un modelo más avanzado que el de Aterriza como puedas) para ver si respondía correctamente, y quién sabe si para celebrar el éxito tomándose una copita de champán francés.

En la tripulación del vuelo inaugural también iba Fernando Alonso, bastante desmejorado y mucho más mayor sin el casco. Alonso no pudo callarse y comentó un pequeño problemilla que tuvieron con una puerta del tren de aterrizaje, que finalmente no impidió que todo fuera con normalidad.

Hoy que parece que todo ha funcionado bien y que ha sido un éxito, pasado el día en que todo el mundo se daba palmaditas en la espalda mútuamente, y en el que todos (se) aplaudían la capacidad tecnológica y de colaboración entre los países de la Unión Europea, habrá que bajar de las nubes y pensar en qué aeropuerto va a caber este avión (actualmente solo hay unos 50 aeropuertos capaces de operar con este avión en todo el mundo), y si realmente se llenará en cada viaje, con lo que se cumpliría lo previsto por la compañía de reducir en un 15% los costos por persona en comparación con el Boeing 747.

Habemus Airbus pero, donde lo metemus? (como diría Andreu: este es mío.)