Para no olvidarlo copo a copo, como nieve de primavera bajo el sol

Estabilizador de espuma

Estabilizador de espuma

El otro día estaba lavándome las manos en un lavabo que no era el mío, y al ponerme el jabón líquido de manos (ahora no recuerdo la marca) me fijé en la cantidad de componentes de este producto. Entre los muchos que había, uno me llamó la atención por encima de los demás, y es que no esperaba encontrar un estabilizador de espuma en un jabón de manos. Y digo yo: para qué necesitará un estabilizador de espuma un jabón?

La primera cosa que me vino a la cabeza es que sin estabilizador, la espuma crecería y crecería sin parar hasta llenar el lavabo, después la casa, y se haría cada vez más grande devorando todo lo que encontrara a su paso. Exactamente igual que ocurría en The Blob título original de lo que aquí se llamó «La masa devoradora«, una película del año 1958 en la que una masa informe alienígena crecía y crecía sin parar devorándolo todo y comiéndose a un pueblo entero casi por completo (ojo en esta peli al Steve McQueen haciendo de adolescente con sus casi 30 años).

Después lo pensé mejor y me dije que no podía ser que un simple jabón de manos pudiera ser tan peligroso y convertirse en un arma de destrucción masiva por una mala mezcla del estabilizador. No, la razón de la inclusión del estabilizador en el jabón de manos tenía que responder a otras necesidades, así que me puse a buscar por Internet hasta que lo encontré: El estabilizador de espuma se utiliza básicamente para darle consistencia a las burbujas y para que aguanten más tiempo.

Los estabilizadores de espuma acostumbran a ser polímeros, en concreto uno de los más utilizados es la Hidroxipropilcelulosa. Al ser básicamente un plástico, lo que hace es rodear a las burbujas de una fina película plástica, que las protege de la suciedad y del aire. Esta película hace que la burbuja tenga flujo viscoelástico, por lo que aguanta cierta presión. Además, hace que las burbujas de aire sean todas del mismo tamaño, dándole un aspecto cremoso y agradable a la espuma.

Vamos, que ya ni el jabón es jabón, ni la espuma es espuma. Y hablando de espuma, la de la cerveza también es falsa, porque este tipo de estabilizadores también se utilizan para la alimentación y cómo no, para la espuma de las cervezas.

Ahora que sé que todas las burbujas están recubiertas por una capa de plástico, entiendo como es posible que Pep Bou pueda hacer lo que hace con el jabón. Seguro que utiliza un jabón saturado de Hidroxipropilcelulosa para conseguir unas burbujas enormes y resistentes que le duren todo el espectáculo.