Para no olvidarlo copo a copo, como nieve de primavera bajo el sol

La vida de nadie

Este domingo vi La vida de nadie de Eduard Cortés con José Coronado y Adriana Ozores.

Es la ópera prima de su director, Eduard Cortés, un Barcelonés que llevaba desde el 84 como realizador de programas musicales y juveniles en TV3. Después de dirigir algunos cortos y series (como Oh! Europa o La memòria dels cargols), pegó el salto a la gran pantalla con esta película al más puro estilo Hollywoodiense en el año 2002, y pese a que con esta película agradó por igual a público y crítica, se ha apartado del cine por el momento, volviendo a dirigir películas para televisión.

Para su primera película, Cortés escogió una historia basada en un hecho que conmocionó a Francia en 1993. El caso de Jean-Claude Romand, un alto cargo médico de la OMS, de clase media-alta y respetado en su comunidad, que en 1993 mató a sus padres, a su mujer y a sus dos hijos, y que más tarde intentó suicidarse para evitar que se descubriera que toda su vida era un engaño.

Esta historia volvió a estar de moda a partir de la publicación en el año 2000 del libro El Adversario de Emmanuel Carrère. En este libro, y después de muchas entrevistas con el propio Romand (que sigue vivo y en prisión hasta el 2015), Carrère relata hasta los más minimos detalles de la vida de este hombre que durante 18 años engañó a todo el mundo. De hecho, en las mismas fechas en que se estrenó La vida de nadie, también se estrenaron otras dos películas relacionadas con la historia de Romand, El adversario de Nicole Garcia y El empleo del tiempo de Laurent Cantet.

La vida de nadie es la vida de Emilio, un trabajador ejemplar del Banco de España, casado con una mujer que le quiere, con un hijo que lo adora y propietario de una casa en el campo y un coche. Es un triunfador respetado por sus familiares y amigos, con una vida envidiable. Pero las cosas no son lo que parecen a simple vista. Emilio vive una vida que no es la suya, es una vida de mentiras, de excusas, de apariencias, de vigilar constantemente las palabras y los movimientos para no contradecirse, de fingir ante su mujer, su hijo, y todos los que le rodean.

Hasta que Emilio conoce a una joven canguro, es entonces cuando todo su mundo se trastoca, poniendo en peligro lo que lleva veinte años construyendo: su vida.

La película muestra el sufrimiento de este hombre que obligado por él mismo a vivir una vida falsa, ha llegado a encerrarse en su propia prisión, donde está completamente solo, sin nadie con quien compartir sus verdaderos sentimientos.

Aunque está basada en una historia real, lo primero que piensas viendo la película es que no puede ser que alguien viviera con esa tensión, con ese miedo a ser desenmascarado. Y es precisamente esa tensión y esa presión lo que hace que esta película te atrape desde la primera mentira.

Sufres con Emilio ante la posibilidad de se destape la verdad en cualquier momento, cualquier situación puede ser la que lo destape todo. Es la máxima expresión del suspense que pregonaba Hitchcock: todos los espectadores sabemos algo que los personajes de la película no saben, convirtiendo una simple fiesta en una situación angustiosa para el protagonista y para el espectador.

José Coronado está espléndido en el papel de Emilio, siendo la principal razón de que reacciones y te pongas a su favor cuando por muy despreciable que sea su comportamiento, casi lo descubren en más de una ocasión, o de que te pongas en su contra al ver la sangre fría con la que miente a todos los que le quieren. Adriana Ozores también está inmejorable, y así lo ratifica el premio a la mejor actriz en la Semana Internacional de Cine de Valladolid en el 2002.

La película también estuvo nominada a tres Goya, entre ellos el de Mejor Dirección Novel para Eduard Cortés, y consiguió los premios a Mejor Película, Mejor Director y Mejor Interpretación (Marta Etura) en el Festival de Cine Opera Prima Ciudad de Tudela.

Si te gusta el suspense, La vida de nadie es una película totalmente recomendable que no debes perderte. Pasarás un mal rato.