Para no olvidarlo copo a copo, como nieve de primavera bajo el sol

La quinta mujer

A tiempo! Justo antes de las vacaciones he terminado de leer La quinta mujer, sexto título de la colección Wallander. Ahora podré irme con los deberes hechos. Y la verdad, ha dado gusto hacerlos.

Mankell ha vuelto a explotar la fórmula que tan bien le funcionó en La falsa pista, el título anterior: un asesino en serie con una oscura historia a sus espaldas que le mueve a cometer los más brutales asesinatos. Y el resultado, igual que en el anterior, es un libro que te atrapa desde el primer momento.

Esta nueva entrega es para mí una de las más elaboradas de toda la serie. Aunque ya no es tan fresca y soprendente como las primeras, la maestría con la que está escrita la convierte no ya en una novela negra excelente, sino en una novela excelente. Los asesinatos están bien descritos, las pistas bien distribuidas a lo largo de todo el libro y lo que es más importante, también los secretos y sorpresas están bien colocadas en la historia, ni muy pronto, con lo que le quitaría el interés al libro, ni demasiado tarde, lo que haría que se hiciera demasiado previsible y aburrido.

Un libro exacto y preciso como un reloj suizo, que se nota que está trabajado hasta en el más mínimo detalle (solo el trabajo de organizar y relacionar los horarios y fechas ya es enorme), en el que Mankell demuestra que ha aprendido mucho con los cinco títulos anteriores, y que ahora es capaz de crear un ambiente, una historia y unos personajes creíbles y reales con una facilidad asombrosa.

Hay algo curioso que de momento he visto en todos los resúmenes en la contraportada de los libros de la serie Wallander, y es que en todos comienza con algo así: «En la plácida y tranquila Ystad….«. Pero, cómo va a ser plácido y tranquilo un lugar en el que durante 5 años, la policía se ha encontrado con los casos de delincuencia y brutalidad descritos en los libros? Como en el próximo libro vuelvan a poner en la contraportada lo de «lugar tranquilo» refiriéndose a Ystad o a la región de Escania, habrá que preguntarse qué clase de mente degenerada tiene el que escribe estos resúmenes, si considera lo ocurrido en los seis libros anteriores como algo normal.

En fin, La quinta mujer es un buen libro que invita a seguir leyendo con cada final de capítulo. Sigue teniendo las características típicas de un libro de Mankell: principio de historia en otro país u otra época, dudas existenciales de Wallander, problemas con su coche, con Baiba, momentos de descanso para ventilar la sala de reuniones y reflexiones sobre la situación de la sociedad sueca entre otras.

Por cierto, como era de esperar, ni música clásica ni mujer negra.