Para no olvidarlo copo a copo, como nieve de primavera bajo el sol

Starship Troopers

El domingo de la semana pasada vimos Starship Troopers, la película del director holandés Paul Verhoeven. Me reí muchísimo viéndola. Y aunque a simple vista parezca una mala película de ciencia ficción, en realidad es bastante más que eso.

Ambientada en una época futura, sigue las vidas de unos amigos de instituto, que tras alistarse en el ejército se ven envueltos en una guerra intergaláctica contra unos bichos gigantes que quieren acabar con la humanidad.

Explicado así, parece que sea una película de ciencia ficción más y, porque no decirlo, bastante mala. Y en cierto modo es así, tiene lo típico de una película del espacio: naves espaciales, armamento ultra-tecnológico, bichos extraterrestres,… Pero los actores dan pena, los diálogos son para echarse a llorar y no deja de ser una acumulación de tópicos del cine bélico y de ciencia ficción (hay momentos que son claras burlas a Top Gun, a Oficial y Caballero y a cantidad de películas del espacio de Serie B).

Lo que hace que haya que ver esta película, es que todo eso está hecho a conciencia. A pesar de ser una producción con muchos recursos, muy patentes en los efectos especiales de los bichos y las naves, en la fotografía de la película, en la cantidad de extras y en el vestuario, por citar sólo unos ejemplos, el estilo es el de una producción de bajo coste, casi cercano a la Serie B. Ahí está esa sangre de los bichos que parece pintura (y que no se han molestado en disimularlo), o escenas como la de la clase de biología, o los cuerpos descuartizados esparcidos por el suelo, y por encima de todo en el guión y los actores.

En este punto hay que hacer un alto en el camino para felicitar o bien al director del cásting o bien a los actores, porque parte de las carcajadas que te producirá esta película se deben en gran medida a los actores. Su interpretación y sus caras de completos idiotas es quizás lo más divertido de la película.

Y por qué uno u otro y no a los dos? Porque si es un trabajo del director de cásting, hay que felicitarlo por el árduo trabajo de bucear entre los directorios de actores y actrices hasta encontrar a los que tenían más cara de idiotas para poder interpretar a estos pijos futuristas. Si por el contrario, es un trabajo de actores, hay que quitarse el sombrero ante estos genios de la interpretación, ya que consiguen poner la mayor cara de imbécil a los personajes que lo requieren sin siquiera inmutarse, haciendo casi imposible diferenciar al personaje del actor.

Pero esta película, además de ser un una buena comedia que se ríe de los tópicos de este tipo de cine, esconde una parte más seria y mucho más crítica. Starship Troopers, está basada en la novela homónima de Robert A. Heinlein del año 1959. En Starship Troopers (traducido como Brigadas del espacio, Tropas del espacio o Tropas espaciales), Heinlein, considerado uno de los padres de la ciencia ficción moderna, ideó un futuro en el que para ser ciudadano y tener derecho a voto, había que pasar por el ejército durante un mínimo de 2 años. Según la novela, es en el ejército donde uno aprende a ser altruista y a pensar en los demás, preparándose de ese modo para poder votar no solo pensando en el bien para él mismo, sino para votar pensando en el bien de la comunidad.

Si uno no pasaba esta especie de «mili», era considerado simplemente un civil, un individuo de segunda sin derecho a voto. La postura de Heinlein con respecto a este tipo de sociedad y la forma en que la retrata en la novela, hizo que se tachara de fascista tanto al autor como a su obra.

La sociedad militarizada, el control mediático, el ultranacionalismo, el patriotismo exacerbado y el terror gratuito que aparecen en la película, fundamentalmente en los cortes publicitarios de la televisión del futuro, son un ejemplo de los medios que se pueden utilizar para controlar, manipular y dirigir a la población.

Algunos de esos medios de control que aparecen en la película, no se diferencian mucho de los empleados a raíz del 11 de Septiembre por la administración Bush. Como dice alguien en la nueva película de Michael Moore, Fahrenheit 9/11: «Mientras la gente tenga miedo, harán lo que tú quieras que hagan». Quizás se tendría que dar un nuevo sentido a otra frase, ésta dicha por Bush en el año 1998: «Prefiero una Prensa sin Gobierno que un Gobierno sin Prensa«.

En definitiva, una película que utiliza la comedia y la ironía para plantearnos una situación ni tan fantástica ni tan futura. Por supuesto, no hace falta tener un debate sobre la sociedad moderna y sus sistemas de gobierno al acabar de ver la película, sino que podemos verla como una divertida película que parodia en muchos aspectos a las películas del espacio, sin ir más allá. Como dice aquél cuento, su majestad escoja.