Para no olvidarlo copo a copo, como nieve de primavera bajo el sol

Piscinas sin fin

Piscinas sin fin

Te gusta nadar pero la piscina que tienes en casa es demasiado pequeña para hacer unos largos? Sueñas con tener una piscina olímpica pero no tienes espacio donde instalarla? Puedes estar tranquilo, hay una solución para tí.

James Murdock, fundador y presidente de la empresa Endless Pools Inc. pensó en su día en esa gente que como tú, quería disfrutar de una piscina olímpica pero no disponía del espacio necesario para instalarla. Y creó las “piscinas sin fin“, que son mucho mejores que una piscina olímpica ya que ocupan mucho menos espacio, se pueden instalar en cualquier parte, ya sea en el exterior o en el interior de una vivienda, y permiten múltiples utilizaciones.

Estas piscinas disponen de un motor hidráulico capaz de propulsar aproximadamente 20000 litros de agua por minuto, creando una corriente continua de agua libre de turbulencias y de burbujas parecida a la de un río. La corriente es regulable en intensidad, y abarca toda la anchura de la piscina, mantienéndose estable en toda su longitud. También se puede controlar la profundidad de la corriente desde uno a dos metros, lo que la hace perfecta para nadar, para realizar ejercicios de hidroterapia, para hacer aeróbic o para caminar y correr en el agua.

Por supuesto la piscina dispone de climatizador, para poner el agua a la temperatura que quieras y disfrutar así de la corriente de un río pero sin sufrir el frío de éstos.

Puedes tener el modelo estándar de esta piscina por el módico precio de 18400 dólares, y si aún estás dudando en comprártela, mira el vídeo demostración de cómo funciona.

No está mal el invento, y parece que le va muy bien a la empresa. Desde su fundación en 1988 y hasta el 1 de Abril de este año llevan instaladas unas 8000 piscinas por todo el mundo, y si multiplicamos el número de piscinas por lo que vale el modelo estándar, puf! eso da mucho dinero.

Lo primero que he pensado al ver estas piscinas, es el momento en que quieres parar de nadar cuando estás con una corriente fuerte, o cuando pierdes el ritmo al cansarte (como en las cintas de correr del gimnasio). Cómo paras la corriente? Te dejas llevar y chocas con el final de la piscina? Si tocas el fondo con los pies, puedes frenar? O necesitas a otra persona que apague el motor? Se puede parar la corriente con la voz, como aquél despertador Braun que se paraba al gritar STOP?.

En fin, supongo que el señor Murdock también pensó en eso cuando las inventó, o eso o las 8000 personas que compraron una piscina todavía están nadando en ellas sin parar, y no han podido llamar al susodicho señor Murdock para quejarse por ese pequeño detalle.