Para no olvidarlo copo a copo, como nieve de primavera bajo el sol

Julio César

Julio César

Acabo de leerme el capítulo sobre Julio César del libro Vida de los doce Césares de Suetonio.

Parece mentira que un libro escrito hace casi 1900 años siga tan fresco como este. Al contrario que muchos libros de historia actuales, e incluso algunas biografías, refleja en pocas páginas y de una forma concisa y clara todo lo que hay que saber sobre la figura de Julio César.

El libro recorre la vida de Cayo Julio César (100 aC – 44 aC), desde su nacimiento y los problemas que tuvo con Sila por ser sobrino de Cayo Mario – líder de los populares -, pasando por su conquista y pacificación de las Galias, hasta su muerte a manos de algunos senadores temerosos del futuro de la República ante la acumulación de poder en sus manos, y es que César murió siendo dictador vitalicio, un cargo que según las leyes republicanas tradicionales solo podía desempeñarse durante seis meses y bajo situaciones de extrema gravedad.

Pero Suetonio no se limita a relatar la vida pública de César, con sus gloriosos triunfos y campañas, sino que también explica los aspectos más íntimos de su vida personal, desde su gusto por los esclavos jóvenes y bien formados, hasta su insaciable y casi enfermiza ambición de poder que lo llevó a ser nombrado cónsul vitalicio y dictador perpétuo además de ostentar el título de Imperator – comandante en jefe del ejército -, Pontífice Máximo – el más alto cargo religioso en Roma – y el de Padre de la Patria.

En definitiva un buen libro o más exacto, un buen capítulo este de Julio César que podeis encontrar en cualquier kiosco como regalo por la compra de la revista HISTORIA de National Geographic.

Para acabar, un par de curiosidades sobre la palabra César. Primero que según la leyenda Julio César nació por vía abdominal a través de una incisión abdomino-uterina, y según los historiadores este hecho puede ser el causante de que a esta técnica, que creen que se utilizó por vez primera hacia el año 508 a C. en Sicilia, se la denomine en la actualidad Cesárea, aunque hay quien discrepa y sugiere que puede provenir de la palabra de origen latino caedere o scaedere, que significa cortar.

Y segundo que César, cuyo significado literal es «cabellera», dejó de ser un simple apellido y se convirtió en un título sinónimo de emperador. Título que también utilizaron el Emperador Alemán (Káiser), y el Emperador de Rusia (Zar).