Para no olvidarlo copo a copo, como nieve de primavera bajo el sol

El Padrecito

El Padrecito

El Sábado por la noche vi El Padrecito, de Mario Moreno «Cantinflas».

Es una película de 1964, en la que Cantinflas interpreta al padre Sebas, un cura recién enviado por la diócesis para sustituir al viejo cura de un pequeño pueblo. Nada más llegar ya se encuentra a todos los habitantes en su contra, y más concretamente a Don Silvestre, el rico amo del lugar, a su hijo y a la hermana del cura al cual va a sustituir.

La historia, como en muchas de las películas de Cantinflas es lo de menos, lo importante es verlo a él en plena acción. Su verborrea incontenible e ininteligible es comparable a la de Groucho Marx, aunque no se porque, a Cantinflas se le tiene en menor consideración. Una lástima, siendo como es uno de los grandes cómicos del cine, dicho también con estas mismas palabras por el gran Charles Chaplin.

Sus películas podían tener un decorado horroroso, no disponer de guión, y ser pésimas tecnicamente hablando – el truco de las cortinas en El Padrecito da risa -, pero cada vez que Cantinflas aparece en pantalla y habla, se olvidan todos los fallos y las carencias de la película, y solo quieres seguir escuchándolo, viendo como se las arregla para acabar un diálogo imposible.

Porque Cantinflas era un maestro de la improvisación. La mayoría de sus diálogos y de sus frases más celebradas, salieron sobre la marcha, sin estar en el guión, eran fruto de la suerte, de la casualidad y de la magia y el saber hacer de Cantinflas.

Como ejemplo de esas frases y respuestas geniales de Cantinflas, hay una frase suya que se ha convertido en una cita muy famosa que seguro que más de uno hemos oído o dicho en alguna ocasión: «Algo malo debe tener el trabajo, o los ricos ya lo habrían acaparado».

Por último, Mario Moreno «Cantinflas» puede estar contento, ya que el nombre del personaje creado por él en 1936 se ha convertido en un verbo, cantinflear, y junto con todos sus derivados como cantinflada, cantinflismo y cantinflesco, forman parte del diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Concretamente Cantinflear significa hablar y actuar de forma disparatada e incongruente y sin decir nada.