Para no olvidarlo copo a copo, como nieve de primavera bajo el sol

Balzac y la joven costurera china

He terminado Balzac y la joven costurera china, una novela de Dai Sijie. Es un libro muy pero que muy recomendable y también la película, dirigida también por Dai Sijie.

Es una novela autobiográfica, que narra el tiempo pasado por dos adolescentes en una comunidad campesina de las montañas cerca del Tíbet para su «reeducación» durante la Revolución Cultural China de Mao entre 1966 y 1969 (fecha oficial de su final), aunque no acabó del todo hasta 1976.

La historia de los dos adolescentes «intelectuales» – entre comillas, porque simplemente son chicos que acaban de terminar la secundaria -, enviados al campo a «reeducarse» – entre comillas, porque los campesinos no saben ni leer ni escribir -, nos recuerda lo absurdo de las medidas tomadas por Mao en su irónicamente llamada «Revolución Cultural».

Durante su reeducamiento, los dos chicos descubren una maleta llena de los libros prohibidos durante la Revolución – casi todos los libros imaginables -, y descubren el placer de leer, de soñar y de pensar con cosas que hasta ese momento ni sabían que existían, como por ejemplo el amor pasional entre hombre y mujer.

Ese amor, es el que hace que los chicos empiecen por su parte una reeducación de la joven costurera del pueblo vecino, a la que las lecturas de Balzac y los clásicos europeos le abren un nuevo mundo de posibilidades. Aquí Luo y Ma actúan como si fueran Mr Higgins y el Coronel Pickering de Pigmalión, proponiéndose como reto culturizar y educar a la joven costurera.

A pesar del trasfondo sombrío de la historia recordándonos el desastre de la Revolución, y de la absurdidad de la reeducación a la que son sometidos los «intelectuales» de la época, este libro no deja de leerse como una historia alegre, tierna y que deja un buen sabor de boca. La historia de amor entre los dos adolescentes y la costurera, y la historia de amor entre todos ellos y la literatura, es en definitiva un cuento con final feliz.