Para no olvidarlo copo a copo, como nieve de primavera bajo el sol

Coraline

Me he acabado Coraline de Neil Gaiman, un libro que he descubierto a través de chicle.

Trata sobre la aventura de Coraline, una niña que entra en un mundo paralelo al suyo a través de la única puerta de las 14 que hay en su casa que está cerrada, la del salón.

El salón es la parte de su casa menos utilizada, está adornada con los muebles antiguos y caros de su abuela y Coraline tiene prohibida la entrada. Pero lo más intrigante del salón es que hay una puerta cerrada con llave y tapiada.

Curiosa como es, Coraline no puede pasar una tarde aburrida sin abrir la puerta, lo que la lleva a encontrarse con un pasadizo secreto que la transporta a un mundo paralelo al suyo, con unos padres parecidos a los suyos que se desviven por hacerla feliz, comida más sabrosa y juguetes más divertidos que en el sitio de donde viene.

El libro aunque en una versión más moderna y menos salvaje, está inspirado en el cuento Barba Azul de Charles Perrault, en el que un noble que vive en un enorme castillo prohíbe a su esposa entrar en una única habitación. El cuento de Perrault es de 1697 año también en el que el mismo Perrault publica Caperucita Roja, así que la historia no es muy original.

El acierto y la novedad de Gaiman consiste en convertir a la protagonista en una niña muy real, con la que cualquier niño se podrá identificar, lo que hace el libro mucho más ameno, divertido y próximo para el público infantil. Además, demuestra una gran imaginación en algunas escenas que se ven mejoradas por lo que a mí me parece lo mejor de este libro, las ilustraciones de Dave McKean.

En definitiva, un libro perfecto para los niños, pero que a mi me ha parecido demasiado previsible y tópico, salvo en algunos momentos y gracias sobretodo a la ilustración al inicio de cada capítulo. Y a todo esto, podrá Coraline regresar a su mundo sana y salva? Para saberlo tendrás que leerte el libro, así que ya tienes una excusa para regalárselo al primer menor de 10 años que veas.